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El Yoga no es una ciencia, aunque es avalado científicamente

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23/12/2020 21:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

No es una ciencia, aunque es avalado científicamente

El Yoga es un sistema psicofísico, sustentado en una filosofía holística basada en los Vedas y los Upanishads, con un fuerte efecto psicológico que produce bienestar sobre el equilibrio del cuerpo y la mente. No es una ciencia, aunque es avalado científicamente.

Según investigadores de la Oregon Health & Science University el Yoga es un buen sustituto de la medicación para el tratamiento de la fibromialgia. En individuos que practicaron Yoga frente a un grupo de control que no practicó, la depresión disminuyó 42%, la fatiga 30% y el dolor 24%.

El Yoga aumenta los niveles de ácido gamma-aminobutírico, o GABA, principal neurotransmisor inhibitorio cerebral, disminuyendo los desórdenes de ansiedad y depresión relacionados con un bajo nivel del mismo. Se ha establecido que el Yoga mejora el estado de ánimo, disminuye la ansiedad e incrementa los niveles de GABA; produciendo un efecto general más positivo sobre el binomio mente cuerpo que el caminar. Asimismo estimula el tálamo.

De acuerdo con una investigación del Center for Health Studies su práctica es más beneficiosa que otros ejercicios para el tratamiento del dolor de espalda crónico. Mediante la practica continua de yoga y meditación en solo 10 días se reducen notablemente los niveles de ansiedad, según consta en un informe del Indian Journal of Physiology and Pharmacology. Por otra parte las personas de mayor edad incrementan su estabilidad y equilibrio, experimentando menor riesgo de sufrir caídas y quebraduras. . En la Universidad de Ohio State han constatado que la práctica regular ayuda a reducir los niveles en sangre de la citoquina interleuquina (IL-6), que desempeña un importante papel en la respuesta inflamatoria del organismo promoviendo la hinchazón.

El estrés se reduce con sólo una sesión de veinte minutos diarios, algo que han podido constatar científicos de la Ohio State University. También se ha verificado mejoría en casos de pacientes con cáncer de mama. Según un estudio publicado en noviembre de 2009 por investigadores del Indian Institute of Technology, los individuos que practican esta disciplina gozan de mejor salud cardiovascular que quienes no lo hacen.

La materia gris del hipocampo aumenta su densidad luego de practicar yoga durante dos meses. Hecho comprobado por la facultad de Medicina de Harvard. Esto tiene como efecto un aumento de claridad de la conciencia, eficiencia de la memoria y de la capacidad de aprendizaje. También se producen cambios en la amígdala, la parte del sistema límbico que controla las emociones, cuyo efecto es la reducción de la ansiedad y el estrés. Asimismo, de acuerdo con un estudio de la Universidad de Wisconsin, la combinación de meditación y hatha yoga incrementan la actividad de la corteza prefrontal derecha, potenciando mayor estabilidad de estados de ánimo positivos durante más tiempo.

El Yoga fortalece el cerebro, aumenta el número de sus circunvoluciones, facilitando que procese la información más rápido y con más eficiencia, lo que deriva en decisiones ejecutivas más acertadas y oportunas. El Yoga neutraliza el sistema simpático y activa el sistema parasimpático reduciendo el ritmo cardíaco y la presión arterial, por lo que aumenta el flujo sanguíneo a los órganos internos. Mediante el Hatha Yoga y la meditación aumenta el grosor de la corteza del cerebro y el número de conexiones sinápticas, por lo que se incrementa el cociente intelectual y todas las capacidades cognitivas del sujeto.

El Yoga hoy moviliza miles de millones de dólares de facturación anual en todo el mundo. Se ha transformado en un lucrativo negocio. Pero no es una ciencia como lo es la medicina. Es un sistema psicofísico cuyas versiones varían de escuela a escuela y autor a autor. Es lo mismo que sucede con la descripción de los beneficios y contraindicaciones de las posturas o asanas del Hatha Yoga, cada quien tiene su versión. No existe una definición oficial universal. Para esto habría que optar en forma similar a los medicamentos, contar con una comisión multidisciplinaria que pusiera a prueba cada asana durante un período de prueba y con una cierta cantidad de personas y describiera todos sus efectos al detalle y contraindicaciones, utilizando el método científico.

Con el pranayama acontece otro tanto, existen varios sistemas de respiraciones rítmicas, pero carecen de una investigación de base científica que los sustente y a partir de la cual puedan experimentarse variaciones. Y con la meditación sucede igual, se han escrito cientos o miles de libros sobre el tema, pero la meditación sigue un proceso psicofísico, no científico. Ha sido y es estudiada científicamente, pero no se practica mediante un método científico.

¿Cómo cambiar esta realidad? Por empezar llevando el Yoga a la universidad, transformándolo en una carrera de grado y haciéndolo objeto de la investigación científica seria a nivel de las neurociencias. La filosofía del Yoga no tiene todas las respuestas, no contiene la Verdad última, necesita complementarse con el conocimiento aportado por la ciencia y dejar atrás todo resabio de misticismo.

 

 

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Roberto Gomes (33 noticias)
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Nota de prensa
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