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Ese, ¿No soy soy yo tambien?

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20/01/2020 16:07 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Es una inclinación innata, difícil de controlar, aunque no sabemos cuándo ni cómo surge, si sabemos que impregna muchos sectores de nuestra vida. Esta tan arraigada en cada uno de nosotros que hasta parece ser que es un programa mental más, en nuestros procesos cognitivos. ¿De que hablamos? Veamos

critica

 

Si bien es cierto que a veces la crítica podría basar su fundamento en un buen uso del juicio sano, (nadie dudaría en criticar las malas acciones de gente perversa, o políticos corruptos) y poner en su sitio determinados asuntos, en este caso les voy hablar de lo que es competente al ámbito individual o si se quiere, de las relaciones interpersonales, máxime aplicada al desarrollo personal.

Nuestros “errores” nos irritan más cuando los observamos en otros.

Una frase que siempre me ha gustado, y que tiene un enorme potencial de análisis. Llámese errores a; defectos, pecados, malas decisiones, acciones, etc.

¿Cuantas veces has observado a alguien cometer una falta que de seguro en algún momento de tu vida tú también la llevaste a cabo? Y aquí nos sacamos la careta y podríamos citar miles de ejemplos, desde adelantarse en la fila del banco, del mercado, cruzar por donde no corresponde, así desde y hasta las más graves. De repente observamos a alguien en cualquier tipo de falta y le lanzamos un improperio, aunque sea interiormente, ¡Como nos molesta lo que hizo! ¿verdad? Olvidando rápidamente que también alguna vez lo hicimos también nosotros, quizá algo parecido.

Y de ahí el dicho del principio: Nuestros errores nos irritan más cuando los observando en otros.

Hace unos cuantos miles de años un sabio Rey, dejo plasmadas las siguientes palabras aquí transcritas de las sagradas escrituras, dijo; Además, no te tomes a pecho cada palabra que diga la gente; si lo haces, puede que oigas a tu siervo desearte el mal - Porque en tu corazón sabes muy bien que, muchas veces, tú mismo les has deseado el mal a otros. ¡Impactante verdad!

Poderosos en algún aspecto de nuestra vida y patéticos en otros

Vivimos rodeados de personas con diferentes personalidades y formas de pensar. Es inevitable no experimentar la crítica alguna vez en tu vida. Hablemos de ello.

La crítica es casi imparable, hacia los demás o hacia uno mismo, te recuerda todo lo mal que lo has hecho siempre, y te lo recuerda confusamente, porque te hace creer que así mejora. Es un pensamiento disfuncional, te hace creer que siempre estás perdiendo o que tenés algo que perder, cuando en el mismo momento estás haciendo las cosas ‘‘bien’’, ¿qué opciones te da el programa? ¡Crítica! Criticar todo, y esto es muy importante para el programa, porque si critico algo, entonces yo soy mejor de lo que crítico. Pero cuando alguien nos critica a nosotros, ahí sí que se siente el gusto amargo. ¡Porque hemos dicho si a la crítica! y ahora es muy tangible para nosotros. Consideramos que tenía sentido ese sistema de pensamiento, que mediante la crítica se aprende y que es la única manera de aprender, porque así nos han programado, y hasta se habla de crítica constructiva. ¡Nada más constructivo que acallar tu critica! ¿cómo podría vivir alguien sin este sistema de pensamiento?... La realidad es que hay que esforzarse mucho para salir de él, (hablamos en el contexto del desarrollo personal) porque se requiere mucha humildad mental... Que, dicho sea de paso, un diccionario la define de la siguiente manera; cualidad del ser humano, que ''no se cree superior'' a los demás. Me recuerda una afirmación que alguien me dijo una vez, aunque el hombre ocupe el trono ''más elevado de toda la tierra ‘siempre estará sentado sobre su propio trasero. Cuánta razón, ¿tan creídos somos? Indistintamente de lo que creas, y de lo que creas que eres o de lo que eres... Saber esto, mantendrá tus pies sobre la tierra, y disfrutarás con equilibrio las bendiciones que ella te da. Te alejarás de la crítica, y ya no mantendrás la mirada en el otro, porque eligió verse muy separado de ti, por su posición, su intelecto, su cultura, su religión o simplemente la falta de esta.

Desprogramar la crítica, implica empezar a, actuar con modestia. Lejos de sentir la ''inseguridad subyacente que proviene de una comparación entre tu auto- imagen y la que tienes del otro. Pero que indefectiblemente, manifiesta un estado de carencia.

Es interesante esto de las comparaciones, hay mucha tela para cortar y de hecho nuestra mente siempre tiende a comparar al alza o a la baja y encima nos tira cualquier dato, que pocas veces coincide con la “realidad”. A veces decimos que una persona es segura porque se desempeña muy bien en un contexto, pero no siempre es así, confundimos seguridad con familiaridad, pues la persona segura es capaz de pasar por diferentes contextos con el mismo temple y aplomo. La mayoría de nosotros somos poderosos en algún aspecto de nuestra vida y patéticos en otros. Ahora bien, puedes resolverte, a buscar tú mismo, tu estado del Ser "tu esencia", y sin críticas, no importa donde, lo que importa es que lo encuentres. Recuerda: La crítica es un programa, que surge del ego (sistema de pensamiento erróneo que impele a ver solo lo malo, en uno y en los demás) y este, a su vez, es cómo un boomerang, así lo vio quien para muchos fue el hombre más grande de todos los tiempos, él dijo en una ocasión: No juzgues, para no ser juzgado con la misma vara. Piensa en las palabras citadas al principio y recogidas de Eclesiastés 7:21,  22: Además, no te tomes a pecho cada palabra que diga la gente; si lo haces, puede que oigas a tu siervo desearte el mal. - 22 Porque en tu corazón sabes muy bien que, muchas veces, tú mismo les has deseado el mal a otros. Reconocer los errores es una muestra de modestia. Es decir; nos hace concientes de nuestras propias limitaciones y si dejamos que nuestro orgullo pase de largo, entonces podemos mejorar.

Desde luego, no es grato aguantar los comentarios crueles de la gente, pero la Biblia reconoce que, lamentablemente, son parte de la vida. ¿Nunca has dicho cosas de otras personas que deberías haberte callado? Entonces, ¿por qué hacer un drama de los comentarios desagradables que alguien haga sobre ti? Muchas veces, la mejor manera de afrontar la crítica o las burlas es no prestándoles atención.

Nuestros “errores” nos irritan más cuando los observamos en otros

 


Sobre esta noticia

Autor:
Castillo Alejandro (14 noticias)
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