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Charles Bukowski " El Incendio de un Sueño"

11/11/2014 02:11 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La vieja Biblioteca Pública de Los Ángeles

ha sido destruida por las llamas.

aquella biblioteca del centro.

con ella se fue gran parte de mi juventud.

Estaba sentado en uno de aquellos bancos

de piedra cuando mi amigo Baldy me

preguntó: "¿vas a alistarte en

la brigada Abraham Lincoln?"

"claro", contesté yo.

pero, al darme cuenta de que yo no era

un idealista político ni un intelectual

renegué de aquella decisión más tarde.

Yo era un lector entonces que iba de una sala a

otra: literatura, filosofía, religión, incluso medicina

y geología.

Muy pronto decidí ser escritor,

pensaba que sería la salida más fácil

y los grandes novelistas no me parecían

demasiado difíciles. tenía mas problemas con

Hegel y con Kant.

Lo que me fastidiaba de todos ellos

es que les llevara tanto lograr decir algo

lúcido y/ o interesante. yo creía que en eso

los sobrepasaba a todos entonces.

Descubrí dos cosas:

a) que la mayoría de los editores creía que

todo lo que era aburrido era profundo.

b) que yo pasaría décadas enteras

viviendo y escribiendo antes de poder

plasmar una frase que se aproximara un poco

a lo que quería decir.

Entretanto mientras otros iban a la caza de

damas, yo iba a la caza de viejos libros,

era un bibliófilo, aunque desencantado,

y eso y el mundo configuraron mi carácter.

Vivía en una cabaña de contrachapado

detrás de una pensión de 3 dólares y medio

a la semana sintiéndome un Chatterton

metido dentro de una especie de

Thomas Wolfe.

Mi principal problema eran

los sellos, los sobres, el papel

y el vino, mientras el mundo estaba al borde

de la Segunda Guerra Mundial.

todavía no me había

atrapado lo femenino, era virgen

y escribía entre 3 y 5 relatos por semana

y todos me los devolvían, rechazados por

el New Yorker, el Harper´s,

el Atlantic Monthly. había leído que

Ford Madox Ford solía empapelar

el cuarto de baño con las notas que recibía

rechazando sus obras pero yo no tenía

cuarto de baño, así que las amontonaba

en un cajón y cuando estaba tan lleno

que apenas podía abrirlo

sacaba todas las notas de rechazo

y las tiraba junto con los relatos.

La vieja Biblioteca Pública de Los Ángeles

seguía siendo mi hogar

y el hogar de muchos otros vagabundos.

discretamente utilizábamos los aseos

y a los únicos que echaban de allí

era a los que se quedaban dormidos en las

mesas de la biblioteca; nadie ronca como un

vagabundo a menos que sea alguien con quien estás

casado.

bueno, yo no era realmente un

vagabundo. yo tenía tarjeta de la biblioteca

y sacaba y devolvía libros,

montones de libros, siempre hasta el

límite de lo permitido:

Aldous Huxley, D.H. Lawrence,

e.e. cummings, Conrad Aiken, Fiódor

Dos, Dos Passos, Turguénev, Gorki,

H.D. Friedrich Nietzche, Shopenhauer,

Steinbeck, Hemingway, etc.

Siempre esperaba que la bibliotecaria

me dijera: "que buen gusto tiene usted,

joven." pero la vieja puta ni siquiera sabía

quién era ella, cómo iba a saber quién era yo.

Pero aquellos estantes contenían

un enorme tesoro: me permitieron descubrir

a los poetas chinos antiguos

como Tu Fu y Li Po

que son capaces de decir en un

verso más que la mayoría en

treinta o incluso en ciento.

Sherwood Anderson debe de haberlos

leído también.

También solía sacar y devolver

los Cantos y Ezra me ayudó

a fortalecer no los brazos si no el cerebro.

Maravilloso lugar la Biblioteca Pública de Los Ángeles

fue un hogar para alguien que había tenido

un hogar infernal

ARROYOS DEMASIADO ANCHOS PARA SALTARLOS

LEJOS DEL MUNDANAL RUIDO CONTRAPUNTO

EL CORAZÓN ES UN CAZADOR SOLITARIO

James Thurber, John Fante

Rabelais, Guy de Maupassant

algunos no me decían nada: Shakespeare, G.B. Shaw,

Tolstói, Robert Frost, F. Scott Fitzgerald

Upton Sinclair me llegaba más

que Sinclair Lewis

y consideraba a Gogol y a

Dreiser tontos de remate

pero tales juicios provenían mas

del modo en que un hombre

se ve obligado a vivir que de su razón.

La vieja Biblioteca Pública de Los Ángeles

muy probablemente evitó que me convirtiera en un

suicida, un ladrón de bancos, un tipo

que pega a su mujer, un carnicero o

un motorista de la policía y, aunque reconozco que

puede que alguno sea estupendo, gracias

a mi buena suerte y al camino que tenía que recorrer,

aquella biblioteca estaba allí cuando yo era

joven y buscaba algo a lo que aferrarme

y no parecía que hubiera mucho.

Y cuando abrí el

periódico y leí la noticia sobre el incendio

que había destruido la biblioteca y la mayor parte de

lo que en ella había

le dije a mi

mujer: "yo solía pasar horas y horas allí ..."

EL OFICIAL PRUSIANO

EL ATREVIDO MUCHACHO DEL TRAPECIO

TENER Y NO TENER

NO PUEDES RETORNAR A TU HOGAR.


Sobre esta noticia

Autor:
Diegozpy (88 noticias)
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Reportaje
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