Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Ascohastalanausea escriba una noticia?

21-D Cataluña: “No hay peor ciego y sordo

11/12/2017 02:30 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

... que el que no quiere ver u oír”. Las quejas y lamentos de muchos sectores de actividad en Cataluña, que ya nadan en los barros de pasadas aguas independentistas, apenas conmueve a los españoles o a la UE

Guerra anunciada no mata soldado; palos con gusto no duelen; etc. El refranero que recoge la sabiduría de la experiencia antepasada es, en este asunto, inagotable, pero es verdad que no hay peor ciego o sordo que aquel que no quiere ver u oír. Desde hace unos meses, llueven informaciones por todas partes acerca de las consecuencias económico-sociales que el llamado “prucés catalán“ ha deparado en la mayoría de sectores de actividad catalanes. El paro crece, las nuevas contrataciones caen, el turismo busca otros destinos, a los viejitos del Imserso ni se les espera, los hoteles echan el cierre hasta el verano, los trasatlánticos que navegan por el mediterráneo ya recalan en Valencia y Baleares, el aeropuerto del Prat está en horas bajas, los taxistas se pasean vacíos, el ritmo de alquiler y compraventa de inmuebles registra caídas épicas, la fuga de depósitos ante el temor de un corralito es irreversible, la hostelería y restauración rebajan precios y ni con esas, muchas tiendas de moda, complementos y souvenirs liquidan por cierre, las empresas españolas huyen en estampida -dicen que hasta que las aguas amainen- las multinacionales se fueron para no volver, la Agencia Europea del Medicamento anidó en Amsterdam, la apertura de nuevas empresas e inversiones se estancó, como se frenó el gasto público autonómico,  etc. etc. y mientras, Puigdemont, en un triple salto de auténtico dislate, publicita desde Bruselas, por si algún país no lo tuviera claro, que la Catalaluña de hoy es el país de nunca jamás o el de irás y no volverás y que, ahora Europa, les roba, asi sea libertad y democracia. Se conduele de haberse pegado un tiro en el pie pero, lejos del arrepentimiento o la autocrítica, repite alto y claro que lo volverá a hacer si resulta elegido Presidente el próximo 21-D. 

Sin embargo las lamentaciones de pymes, patronal, sindicatos y catalanes en general, hace tiempo ya que no conmueven en lo más mínimo a los españoles, que hasta se alegran y, en lo posible, redoblan su rechazo a comprar productos catalanes. Más aún, las encuestan vaticinan un acercamiento de Ciudadanos al PP en intención de voto en unas hipotéticas generales, o lo que es lo mismo, más España y menos paños calientes. Los únicos que aún inspiran lástima, aunque ya se descuentan como daños colaterales, serían los catalanes amordazados que se sienten también españoles y que, lejos de abstenerse, votaron formaciones constitucionalistas.

Sus lamentos ya no conmueven ni a España ni a la UE. Palos con gusto no duelen

La primera reflexión que tienen que hacer todos esos catalanes que hoy gimotean y se lamentan, es que por estadística pura, en cada negocio, empresa, comercio, hotel y actividad que hoy sufre la recesión económico-independentista en Cataluña, casi la mitad son independentistas. La mitad de los propietarios o socios, la mitad de los ejecutivos, la mitad de los autónomos, la mitad de los obreros, empleados o dependientes. Si es necesario un ajuste en la cesta de la compra, un expediente de regulación de empleo, una rebaja salarial, o el cese parcial o total de alguna división o departamento de una empresa o negocio, o incluso su cierre, la culpa es, como mínimo, de la mitad de los propios afectados. En otras palabras, la mitad tiene lo que ellos mismos se buscaron y solo cabe apiadarse de la otra mitad y para eso, siempre y que estos no se hubieran quedado en casa en las últimas elecciones autonómicas, es decir, que no formen parte del pelotón de los abstencionistas. 

Independentistas y abstencionistas por igual tienen la responsabilidad indirecta de la grave crisis que hoy se padece en Cataluña en términos exclusivamente económicos. Ellos apostaron por la impostada fantasía de sus líderes, a los que, como adeptos fieles y creyentes, auparon al frente de las instituciones para su demolición. Son los únicos responsables del estrepitoso fracaso de aquella aventura. La fractura a nivel social y convivencial, ni se puede medir, ni quizá se corregirá ya nunca. El 21-D es la ocasión única y propicia de elegir otro rumbo o de ahondar en el error de tropezar dos veces en la misma piedra. Las encuestas ya anticipan un empate técnico que es lo mismo que decir una composición parlamentaria que conduce a una Cataluña ingobernable, salvo pactos oscuros de trastienda. Es su libertad y responsabilidad pero, si se equivocan al votar, como vaticinan las encuestas, no esperen en el futuro conmover ni a España ni a la UE. Están avisados.

El 21-D es la ocasión de corregir el rumbo o de ahondar en el error

AscoHastaLaNáusea


Sobre esta noticia

Autor:
Ascohastalanausea (259 noticias)
Visitas:
4114
Tipo:
Opinión
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.